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    Muere en Sevilla una bebé de cinco meses con apendicitis tras ser solo examinada por coronavirus

    Una bebe falleció el pasado 2 abril a causa de una apendicitis. Sus padres, que observaron como iban evolucionando los síntoma desde el 29 de marzo, pidieron ayuda sanitaria pero en pleno auge del coronavirus, pero no recibieron la atención que necesitaban.

    El caso está ya en manos de la Fiscalía gracias a que se han apoyado en la Asociación del Defensor del Paciente de Carmen Flores. La propia Flores confirma a 20Minutos que se encuentran a la espera de respuesta de la Fiscalía para que se pase a un juzgado y que "han acumulado un gran número de casos" que están en una situación similar. "Una vez se pasa al juzgado, las familias se tienen que personar con abogado y procurador, y nosotros como asociación nos podemos presentar en la acusación popular", explica.

    Todo comenzó en Dos Hermanas, Sevilla, el pasado 29 de marzo. Los padres de una bebé de cinco meses comenzaron a percatarse que su hija tenía una fiebre que iba variando entre los 37 y los 39 grados y se alarmaron. "Pensamos en llevarla al centro de salud, pero con todo el lío que había decidimos esperar un día más. Llamamos al 112 pero nos dijeron que esperásemos", relatan los progenitores. 

    Cuando llegó el día siguiente, los síntomas se mantuvieron y fue entonces cuando acudieron al centro de salud San Hilario. "Había dos pediatras, y la verdad es que estaban ya terminando su jornada, nos trataron un poco mal pero nos terminaron atendiéndonos en urgencias", han explicado. 

    Una vez consiguieron ser atendidos, se produjo un momento que, según su opinión, fue determinante en el caso. "La pediatra nos pregunta qué le pasa, le contamos y apenas explora al bebé. Le mira la garganta, le toma la fiebre y nos dice que tiene buen color, y que no nos preocupemos demasiado. Dice que debe de estar incubando algo, algún virus, que es normal en un bebé, pero que estemos tranquilos: que sigamos con el paracetamol, que la bañemos y le pongamos paños para bajarle la fiebre, y ya está", relatan los padres al diario El Mundo

    La madre insistió preocupada por su hija, pero la pediatra le pidió que se mantuviesen tranquilos y le recordó del peligro que puede suponer llevar a la bebé a un hospital tal y como está la situación. Al día siguiente, el martes 31 de marzo, se pusieron en contacto con ellos telefónicamente. Les preguntaron por los síntomas, a lo que respondieron: "fatiga, diarrea, como náusea y fiebre cambiante". Tomaron nota de ello y no les dijeron nada más.

    La preocupación de los padres iba en aumento y cada vez se sentían más desprotegidos por el sistema sanitario. El 1 de abril a las 7 de la mañana efectuaron una llamada al 112 al observar que la niña seguía con fiebre. Pidieron el traslado a un hospital o centro de salud, pero les recomendaron no hacerlo debido al peligro de contagio que implicaba. Consiguieron ser atendidos telefónicamente en torno a las 11 de la mañana por un pediatra diferente.

    "Él miró la historia clínica y, para nuestra sorpresa, nos dijo que la anterior pediatra había puesto: 'Gastroenteritis'. Le dije: 'Pero si a mí no me ha dicho nada de gastroenteritis... ¿Por qué no nos lo han dicho antes? Es que tiene una fiebre que no la veo normal, igual sería bueno que le hicieran más pruebas", le comunicaron. La respuesta de este médico fue similar a las anteriores. Les pidieron calma y les explicaron que puede durar de tres a cinco días, que siguieran aplicándole baños y paracetamol. 

    El día 2 de abril terminó sucediendo la tragedia. "Hacia las 11.30 vimos que se le empezaba a hinchar la barriga, que pensamos en ese momento que podían ser gases, pero de pronto le dieron como convulsiones... Nos asustamos mucho, nos lo llevamos corriendo al centro de salud San Hilario", explican los progenitores. 

    Según entraron en el lugar les atendieron rápidamente, pero la situación era muy complicada ya. "Le dio la primera parada cardiorrespiratoria, consiguieron sacarlo, y llamaron ellos mismos al 061, porque decían que no tenían recursos para atender aquello. Lo llevaron en una ambulancia al Hospital Virgen de Valme". 

    Por último, concluyen: "Cuando llegamos salió una enfermera y me llevaron a un cuartito. Allí me dijeron que había fallecido, que al entrar en el hospital le había dado su segunda parada cardiorrespiratoria, y que ahí no habían podido sacarle. Fue el forense el que nos dijo de qué había muerto: apendicitis. Estaba a punto de cumplir seis meses". 

    La familia, que ha preferido mantener el anonimato, ha explicado que buscan justicia y que no se vuelva a repetir un caso así: "Nosotros entendemos que la situación es especial y difícil para todos, para los médicos y también para los demás... Pero no han sabido o no han querido tratar a mi hija. Estaban tan dedicados al coronavirus que se han olvidado de lo demás. Queremos que se haga justicia".


    Fuente: 20minutos

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